Sobre mi

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Todos vemos el mundo a través de nuestros propios ojos sin ser capaces de detenernos un instante para poder captar momentos que son trascendentes para nosotros. Sin embargo, como fotógrafo las opciones de qué fotografiar y cómo representar esas imágenes develan un mecanismo que logra dar vida a ese mundo caótico. Por tal razón, cuando notamos que una foto es capaz de reflejar nuestras propias emociones nos damos cuenta que el arte fotográfico tiene un sentido mucho más valioso. Porque justamente se trata de eso, de una manifestación de existencia mezclado, también con una sensación de impotencia temporal. En ese marco nunca hay dos fotos iguales, porque el tiempo es irrepetible e inabarcable, tanto como la vida misma.

Mauro Russo interpreta la fotografía como un medio que le ayuda a transformar la realidad y dar sentido a este mundo en el que estamos inmersos. Su trabajo es sólo una manera de tomar la realidad que nos rodea para reelaborarlo en su mente y expresar de este modo, lo que no se puede decir con la sensibilidad de las palabras. No tiene una única fuente de inspiración, hay un goce en el arte fotográfico que despierta su interés y que se encuentran en la vida cotidiana, siempre y en cuanto pueda trazar una línea recta entre un sentimiento, el visor y su entorno. Sus imágenes narran por sí solas historias que absorben la vida en su superficie y construyen nuestra memoria.

Por Miguel Savini